lunes, 17 de enero de 2011

Doctor, ¿y la gripe?



Hace algo más de un año (temporada 2009-2010), la gripe fue la noticia por excelencia. La aparición de una nueva cepa A(H1N1), la declaración de pandemia y un buen grado de controversia relacionada con la enfermedad, la gestión de la situación y especialmente con la vacunación de la gripe fueron las características fundamentales de la misma.

Pasados 12 meses, la gripe ha reaparecido de nuevo en su calendario más habitual. La última semana de 2010 y la primera de 2011 registraron un aumento del número de casos y especialmente del número de pacientes hospitalizados. Los datos epidemiológicos indican que en España (y en Europa) la cepa gripal circulante predominante es la cepa pandémica A(H1N1), con algunos casos debidos a virus A(H3N2) o virus B. Curiosamente, en Canadá y Estados Unidos, a diferencia de la UE, la mayoría de los casos de gripe hasta ahora se deben a la cepa A(H3N2).

Las tres cepas estan incluidas en la composición de la vacuna antigripal ofrecida este otoño pasado, como cada año, a los ciudadanos incluidos en los grupos de mayor riesgo de sufrir complicaciones (aproximadamente un 20% de la población). Los porcentajes de vacunación entre este grupo se han situado, hasta ahora (datos de Cataluña), en un 70-75% (se han vacunado tres de cada cuatro personas a las que se recomienda hacerlo). Son cifras buenas, aunque mejorables, y similares a años anteriores.

La actividad gripal es ahora moderada-alta en más de 10 países de la UE y también en Canadá y Estados Unidos. En España se ha superado en casi todas las comunidades autónomas el umbral estadístico que define la situación como “epidémica”, un hecho habitual cada temporada. Los niños hasta los 14 años de edad siguen suponiendo el mayor porcentaje de casos, seguidos del grupo de edad de 15 a 65 años. Los pacientes de más de 65 años siguen siendo relativamente escasos, una característica ya observada el año 2009. Tras una “tregua” relativa navideña (que probablemente tiene que ver, entre otros factores, con las vacaciones escolares), es probable que en las próximas semanas se mantenga o aumente la actividad gripal.

Hasta ahora, y en gran medida por la profesionalidad de todos los que trabajamos en la sanidad y por la experiencia y medidas aprendidas durante la pandemia, el sistema sanitario está soportando bien el aumento de la presión asistencial. Los sistemas de atención primaria de salud están trabajando duro y las urgencias de muchos hospitales también. Algunos pacientes ingresados por la gripe lo han sido por presentar complicaciones, básicamente pulmonares, y algunos de ellos han requerido (y requieren) cuidados intensivos. Muchas UCIs de nuestros hospitales se han visto sometidas a esta presión adicional, hecho que sucede año tras año y que siempre es dificil de gestionar, debido a la escasa capacidad para disponer de recursos libres o adicionales. Siempre estamos saturados (o casi siempre). En el Reino Unido se calcula que un 20% de las camas de UCI están ocupadas por pacientes con gripe y complicaciones de la misma. En España no disponemos todavía de estos datos, aunque una mirada a mi hospital indica que esta es una cifra bastante próxima también a nuestra realidad. Un 70%-80% de pacientes graves tiene enfermedades de base o factores de riesgo, patrón similar de nuevo al de la pandemia.

La mayoría de estos pacientes ingresados por la gripe (80%-90%) no se había vacunado este otoño. La vacuna pandémica ofrecida el año 2009, que de forma excepcional sólo incluía la cepa A(H1N1), se administró a más de 400 millones de personas en todo el mundo. Un año después, su perfil de seguridad y eficacia ha sido comprobado exhaustivamente (probablemente ha sido la vacuna más vigilada y estudiada de la historia de la gripe) y puede resumirse de forma contundente: es una vacuna tan segura y eficaz como la estacional, ni más ni menos. Las disculpas o rectificaciones de aquellos que, sin base científica, cuestionaron públicamente este perfil de seguridad y eficacia, brillan por su ausencia (quizás quedarían demasiado en entredicho). Afortunadamente, la población española ha cerrado tranquila y discretamente este polémico “paréntesis vacunal” y ha regresado a sus patrones de vacunación antigripal habitual.

Si tenemos suerte, esta será quizás una temporada de gripe sin una extensión ni gravedad especiales. La población de riesgo está mayoritariamente inmunizada, aunque la eficacia de las vacunas actuales no es óptima en pacientes con grave inmunosupresión, y una parte de la población (desconocida con precisión, pero quizás alrededor del 15%-20%), especialmente los niños, pueden tener inmunidad todavía al haber sido infectados el año pasado. Los hospitales y los profesionales estamos mejor preparados y, no menos importante, se ha desprovisto a esta gripe de gran parte de sus aspectos más mediáticos. Hay gripe, pero no hay casi noticias: Virgencita, que me quede como estoy!
 
Antoni Trilla, jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona

Fuente: El Mundo

sábado, 8 de enero de 2011

Los médicos perciben una disminución en la mortalidad del SIDA

lunes, 22 de noviembre de 2010




Tras un asesinato, la policía trata de reconstruir la escena del crimen para saber qué pasó. A lo mismo se enfrenta el científico que trata de reconstruir el pasado. Los paleontólogos buscan en los fósiles las claves para reconstruir a los dinosaurios. También la Medicina trata de reconstruir, aunque en este caso el objetivo sea reparar órganos. Núria Montserrat y Sergio Menéndez estudian a los animales capaces de reconstruir su propio cuerpo para encontrar soluciones médicas para nosotros. Otros se centran en el pasado, como Josep Fortuny, Mauricio Antón y Manuel Salesa. Ellos buscan conocer el aspecto de algunos animales extinguidos.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Los neandertales maduraban antes que los humanos modernos

Un avanzado análisis de los dientes fósiles de ambas especies sugiere que nuestro desarrollo es una ventaja evolutiva


ALICIA RIVERA - El País - Madrid - 17/11/2010
La estrategia de vivir despacio y morir tarde parece ser una característica clave de nuestra especie, frente a la más primitiva de vivir rápido y morir pronto. Esa infancia larga, con una maduración prolongada, facilitaría el aprendizaje adicional y la capacidad cognitiva compleja de los individuos, por lo que "aunque costosa en términos de desarrollo, ayudaría a convertir al ser humano en uno de los organismos más exitosos del planeta", dice Tanya Smith, especialista en evolución humana de la Universidad de Harvard (EE UU). Unos nuevos estudios de dientes fósiles infantiles, realizados con técnicas avanzadas de rayos X, demuestran precisamente que el desarrollo de los neandertales era bastante más rápido que el de los humanos modernos. Los análisis, de tomografía microcomputerizada, se han hecho con el sincrotrón europeo de Grenoble (ESRF).

"Los dientes son registros notables del tiempo, porque marcan cada día de crecimiento, algo así como los anillos de los troncos de los árboles", explica Smith. "Además, nuestras primeras muelas tiene un minúsculo certificado de nacimiento, y su identificación permite determinar la edad de muerte de un niño". Smith y sus colegas han descubierto que el crecimiento dental de los neandertales, un indicador importante del desarrollo, era notablemente más rápido que el de nuestra especie, incluyendo algunos antepasados directos de hace 90.000 a 100.000 años. El hallazgo sugiere que la madurez lenta es un rasgo evolutivo relativamente reciente.

El estudio de los dientes se ha hecho con fósiles de once individuos, incluido el primer homínido descubierto, un neandertal que apareció en Bélgica en el invierno de 1829-30 cuya edad de muerte, por estudios comparativos con los patrones de desarrollo de nuestra especie, se había fijado en cinco años, mientras que ahora se ha adelantado a tres. Los resultados de estos estudios dentales añaden información importante a las diferencias de desarrollo que han salido a la luz con la secuenciación del genoma neandertal y que apuntan diferencias entre ambas especies en el desarrollo del esqueleto y del cráneo.

Otros primates, como los chimpancés, tienen una gestación comparativamente corta, maduración infantil rápida, edad temprana de reproducción y vida más corta. Los australopitecos, homínidos primitivos, tendrían patrones de crecimiento no muy distintos de los de los chimpancés, mientras que los neandertales estarían en algún punto intermedio entre aquellas especies y la nuestra. Los neandertales compartieron territorio durante mucho tiempo con nuestros antepasados y se extinguieron hace menos de 30.000 años. Los científicos no han aclarado aún por qué, pero buscan ventajas que pudieran tener los humanos actuales frente a aquellos parientes y la estrategia de vivir despacio y morir tarde puede ser una clave.

La investigación de los dientes de fósiles infantiles con sincrotrón, que se publica en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, ha durado cinco años. Los científicos han utilizado los finos haces de luz sincrotrón, rayos X, para obtener imágenes de los dientes haciéndolos rotar, con lo que han obtenido, tras el proceso de datos, una tomografía de su estructura con gran resolución. El sincrotrón actúa como un super-microscopio. "Hemos podido ver dentro de los valiosos fósiles sin dañarlos, utilizando las propiedades especiales de los rayos X de alta energía; así podemos investigar fósiles a escalas diferentes y en tres dimensiones, desde la forma general hasta las líneas microscópicas de crecimiento diario", explica Paul Tafforeau, científico del ESRF.



martes, 16 de noviembre de 2010

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN DE LA PRIMERA EVALUACIÓN

Los alumnos de Ciencias para el Mundo Contemporáneo tendrán que realizar, como trabajo de investigación correspondiente a la primera evaluación, un análisis de la figura de Charles Darwin y de su teoría de la evolución por selección natural.

El trabajo deberá realizarse en grupos de entre 3 y 5 alumnos, y tendrá que presentarse en formato Power Point o en video, con una extensión de entre 15 y 20 diapositivas.

En el mismo, deberán aparecer, como mínimo, los siguientes apartados:
· Portada
· Índice de contenidos
· Introducción
· Orígenes y antecedentes de la Teoría de la Evolución
· Posicionamiento actual de la Comunidad Científica sobre esta teoría
· Evolución vs. Creacionismo
· Conclusiones
· Bibliografía

Los trabajos serán expuestos en clase por sus autores. La fecha límite de entrega será el último día de clase de CMC del mes de noviembre. Los trabajos se entregarán en CD, Memoria USB o serán enviados por correo electrónico a la dirección: fisicayquimica1b@yahoo.es antes de la fecha citada.

Los criterios de evaluación serán:
– Capacidad de síntesis, de análisis y valoración crítica del trabajo y de la aportación personal.
– Estructura adecuada del trabajo escrito.
– Adecuación y variedad de fuentes y recursos, así como la adecuación del uso de las tecnologías de la información y de la comunicación en el desarrollo del trabajo, en la realización escrita y en la presentación oral.
– Riqueza y variedad de procedimientos utilizados en la búsqueda de información, en su tipología, así como la adecuación a los fines propuestos.
– Corrección de la expresión oral y escrita, incluyendo la utilización adecuada y variada de recursos gráficos o audiovisuales y la presentación de los materiales.